Nuestro día a día

Origen

Fundado el 7 octubre 1985, festividad de Ntra. Sra. del Rosario, por petición de Don Rafael Bellido Caro, obispo.

Primera etapa: 1980-1985

Aún residían los seminaristas en el metropolitano de Sevilla. Allí se formaban y tras ser ordenados por D. Rafael, pasaban a trabajar en la diócesis de Asidonia-Jerez. D. Domingo Gil Baro (1985-1990) fue el Rector del Seminario.

D. Domingo Gil Baro (1985-1990) fue el Rector del Seminario.

Segunda etapa

D. Luis Delgado Serrano (1990-1994) vino a sustituir el cargo de Rector. Durante su rectorado, el seminario comenzó a vivir independientemente y se comenzaron a enviar seminaristas a estudiar a Salamanca, pensando en un futuro Instituto Teológico propio.

Año 2007

Creación del Propio Instituto Teológico. Traslado definitivo a la Diócesis de Asidonia-Jerez. Profesores que previamente se habían preparado en Salamanca y otras universidades. Todo, gracias a la buena gestión de Don Juan del Río.

Rectores

Sucede en la rectoría D. Antonio López Fernández (1994-2001) y se decide el nombre de Seminario Diocesano San Juan de Ávila para el seminario. Luego, vendría D. Eugenio Romero López (2001-2005), después de ocupar el cargo de vicerrector siete años.

Y desde el 2005 hasta la fecha se encuentra de Rector D. Ignacio Gaztelu Pastor. Es el primer Rector que ha sido formado en el Seminario, y al que le ha correspondido la creación del Instituto Teológico y la implantación del Seminario en la sede diocesana. Pero la sede no en el Calvario como constaba, sino en el Colegio de la Compañía de María, después de que las hermanas abandonaran la parte correspondiente a la comunidad. Volviendo, en 2013 de nuevo al Calvario, sede actual.

Dirección Espiritual

Esta tarea ha sido ocupada sucesivamente por D. Carlos González García-Mier (q.p.d), D. Sebastián Rodríguez Andrades; ambos a la par; D. Francisco González Cornejo (q.p.d); D. Federico Mantaras Ruiz-Berdejo y los actuales D. Eugenio Romero y D. Ángel Arturo Vasquez.

Y junto con los rectores y los directores espirituales, están los formadores, los trabajadores del seminario, los bienhechores materiales y espirituales, las H. Dominicas del Santísimo Sacramento…, los profesores del Instituto… y tantas y tantas personas que permiten que tengamos en nuestra diócesis a sacerdotes bien formados y ansiosos de cumplir con la voluntad del Padre.