Oración vocacional IV de Pascua

Exposición

Anima Christi, sanctifica me
Corpus Christi, salva me
Sanguis Christi, inebria me
Aqua lateris Christi, lava me

Passio Christi, conforta me
O bone Iesu, exaudi me
Intra vulnera tua absconde
Absconde me

Anima Christi, sanctifica me
Corpus Christi, salva me
Sanguis Christi, inebria me
Aqua lateris Christi, lava me

Ne permittas a te me separari
Ab hoste maligno defende me
In hora mortis meae voca me
Voca me

Anima Christi, sanctifica me
Corpus Christi, salva me
Sanguis Christi, inebria me
Aqua lateris Christi, lava me

Et iube me venire ad te
Ut cum Sanctis tuis laudem te
In infinita saecula saeculorum
Amen

Anima Christi, sanctifica me
Corpus Christi, salva me
Sanguis Christi, inebria me
Aqua lateris Christi, lava me

Inicio

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)

V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya 

Himno

¿Qué ves en la noche,
dinos centinela?

Dios como un almendro
con la flor despierta;
Dios que nunca duerme
busca quien no duerma,
y entre las diez vírgenes
sólo hay cinco en vela.
¿Qué ves en la noche,
dinos centinela?

Gallos vigilantes
que la noche alertan.
Quien negó tres veces
otras tres confiesa,
y pregona el llanto
lo que el miedo niega.
¿Qué ves en la noche,
dinos centinela?

Muerto lo bajaban
a la tumba nueva.
Nunca tan adentro
tuvo al sol la tierra.
Daba el monte gritos,
piedra contra piedra.
¿Qué ves en la noche,
dinos centinela?

Vi los cielos nuevos
y la tierra nueva.
Cristo entre los vivos,
y la muerte muerta.
Dios en las criaturas,
¡y eran todas buenas! Amén.

Primer Salmo

Ant: Buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Aleluya. 

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies».
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora».

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso, levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Aleluya.

Segundo Salmo

Ant: En las tinieblas brilla como una luz el que es justo. Aleluya. 

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita.

En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo.

No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor,
hasta que vea derrotados a sus enemigos.

Reparte limosna a los pobres;
su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad.

El malvado, al verlo, se irritará,
rechinará los dientes hasta consumirse.
La ambición del malvado fracasará.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: En las tinieblas brilla como una luz el que es justo. Aleluya.

Cántico NT

Ant: Aleluya, la salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios. Aleluya. 

Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios. Aleluya.
porque sus juicios son verdaderos y justos.
Aleluya, aleluya.

Aleluya.
Alabad al Señor, sus siervos todos. Aleluya.
los que le teméis, pequeños y grandes.
Aleluya, aleluya.

Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo. Aleluya.
alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
Aleluya, aleluya.

Aleluya.
Llegó la boda del Cordero. Aleluya
su esposa se ha embellecido.
Aleluya, aleluya.

Aleluya.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Aleluya.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya, aleluya.

Ant: Aleluya, la salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios. Aleluya.

Lectura Bíblica

«Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Lo que mi Padre me ha dado es más que todas las cosas, y nadie puede arrebatar nada de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno».

V/. Verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya, aleluya.

R/. Verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya, aleluya.

V/. Y se ha aparecido a Simón.

R/. Aleluya, aleluya.

V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/. Verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya, aleluya.

Cántico Evangélico

Ant: Mis ovejas escuchan mi voz, y yo, el Señor, las conozco a ellas. Aleluya.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Mis ovejas escuchan mi voz, y yo, el Señor, las conozco a ellas. Aleluya.

Preces

Oremos a Dios Padre, que resucito a su Hijo Jesucristo y lo exaltó a su derecha.

  • Te pedimos Señor por las vocaciones sacerdotales, por todos los llamados al ministerio sacerdotal; que tu espíritu les conceda la valentía para responder y perseverar según tu voluntad.
  • Te pedimos Señor por el Seminario Mayor, por sus seminaristas, para que, impulsados por el llamado de Jesucristo, atiendan cada día a esta elección y le sigan con generosidad y valentía.
  • Te pedimos Señor por el Seminario Menor, para que sus seminaristas, si Dios les llama, tengan la madurez suficiente de decirte sí, como María.
  • Te pedimos Señor por las personas que generosamente contribuyen, de distintas maneras, a la formación de los seminaristas, para que les bendigas y asistas en las decisiones de cada día.
  • Te pedimos Señor por las familias cristianas, en especial las de nuestra diócesis, para que sean cantera de vocaciones a la vida sacerdotal, religiosa, misionera, contemplativa y matrimonial.
  • Te pedimos Señor, por las personas que has llamado y llamas a dar la vida, como haces tú. En esta Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones te pedimos a ti, dueño de la mies, que sigas llamando a más trabajadores que con generosidad y amor se consagren al Reino, para hacer presente a Jesús en la Iglesia.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Final

Dios todopoderoso y eterno, que has dado a tu Iglesia el gozo inmenso de la resurrección de Jesucristo, concédenos también la alegría eterna del reino de tus elegidos, para que así el débil rebaño de tu Hijo tenga parte en la admirable victoria de su Pastor. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

El Espíritu de Dios está en este lugar

El Espíritu de Dios está en este lugar
El Espíritu de Dios se mueve en este lugar
Está aquí para consolar
Está aquí para liberar
Está aquí para guiar, el Espíritu de Dios está aquí

Quédate en mí
Quédate en mí
Toca mi mente, mi corazón
Llena mi vida de tu amor
Quédate en mí
Santo Espíritu, quédate en mí.

Dios es amor

Dios es amor, atrévete a vivir con amor.

Dios es amor, no hay que temer.

¿ A quién enviaré?

¿A quién enviaré? ¿Quién anunciará?
A mi pueblo Mi verdad Aquí estoy Señor Jesús con mis sueños, mis temores y mi juventud.
Todo lo que soy te lo entrego a Ti, mis anhelos, mis deseos de vivir.
No fui yo quien te escogió, fuiste Tú que por mi nombre me llamó.
Dispuesto está mi corazón para adorarte, para servirte.
Por siempre es tuya mi vida
Te seguiré donde Tú vayas.

Incensación

No adoréis a nadie, a nadie más que a Él. (2)
No adoréis a nadie, a nadie más. (2)
No adoréis a nadie, a nadie más que a Él.

Reserva

Tú vales mucho más que todo el oro.
Tú eres el aire que respiro, mi razón, lo primero,
lo mejor que me ha pasado, mi Señor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.