Oración vocacional Domingo I

Exposición

Que la lengua humana cante este misterio:
la preciosa sangre y el precioso cuerpo.
Quien nación de Virgen, Rey del universo,
por salvar el mundo, dio su sangre en precio.

Se entregó a nosotros, se nos dio naciendo
de una casta Virgen; y acabado el tiempo,
tras haber sembrado la Palabra al pueblo,
coronó su obra con prodigio excelso.

Inicio

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)

V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya 

Himno

La noche no interrumpe
tu historia con el hombre.

La noche es tiempo
de salvación.

De noche descendía tu escala misteriosa
hasta la misma piedra donde Jacob dormía.

La noche es tiempo
de salvación.

De noche celebrabas la Pascua con tu pueblo,
mientras en las tinieblas volaba el exterminio.

La noche es tiempo
de salvación.

Abrahán contaba tribus de estrellas cada noche;
de noche prolongabas la voz de la promesa.

La noche es tiempo
de salvación.

De noche, por tres veces, oyó Samuel su nombre;
de noche eran los sueños tu lengua más profunda.

La noche es tiempo
de salvación.

De noche, en un pesebre, nacía tu palabra;
de noche lo anunciaron el ángel y la estrella.

La noche es tiempo
de salvación.

La noche fue testigo de Cristo en el sepulcro;
la noche vió la gloria de su resurrección.

La noche es tiempo
de salvación.

De noche esperaremos tu vuelta repentina,
y encontrarás a punto la luz de nuestra lámpara.

La noche es tiempo
de salvación.

Amén.


Primer Salmo

Ant: Cristo, sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec. Aleluya. 

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies».
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora».

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso, levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Cristo, sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec. Aleluya.

Segundo Salmo

Ant: Nuestro Dios está en el cielo, y lo que quiere lo hace. Aleluya.

No a nosotros, Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da la gloria,
por tu bondad, por tu lealtad.
¿Por qué han de decir las naciones:
«Dónde está su Dios»?

Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas:

Tienen boca, y no hablan;
tienen ojos, y no ven;
tienen orejas, y no oyen;
tienen nariz, y no huelen;

Tienen manos, y no tocan;
tienen pies, y no andan;
no tiene voz su garganta:
que sean igual los que los hacen,
cuantos confían en ellos.

Israel confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo.
La casa de Aarón confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo.
Los fieles del Señor confían en el Señor:
él su auxilio y su escudo.

Que el Señor se acuerde de nosotros y nos bendiga,
bendiga a la casa de Israel,
bendiga a la casa de Aarón;
bendiga a los fieles del Señor,
pequeños y grandes.

Que el Señor os acreciente,
a vosotros y a vuestros hijos;
benditos seáis del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
El cielo pertenece al Señor,
la tierra se la ha dado a los hombres.

Los muertos ya no alaban al Señor,
ni los que bajan al silencio.
Nosotros, sí, bendeciremos al Señor
ahora y por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Nuestro Dios está en el cielo, y lo que quiere lo hace. Aleluya.

Cántico NT

Ant: Alabad al Señor, sus siervos todos, pequeños y grandes. Aleluya 

Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios,
porque sus juicios son verdaderos y justos.
Aleluya.

Aleluya.
Alabad al Señor, sus siervos todos,
los que le teméis, pequeños y grandes.
Aleluya.

Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo,
alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
Aleluya.

Aleluya.
Llegó la boda del Cordero,
su esposa se ha embellecido.
Aleluya.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Alabad al Señor, sus siervos todos, pequeños y grandes. Aleluya

Lectura Bíblica

Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.

V/. Nuestro Señor es grande y poderoso.

R/. Nuestro Señor es grande y poderoso.

V/. Su sabiduría no tiene medida.

R/. Es grande y poderoso.

V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/. Nuestro Señor es grande y poderoso.

Cántico Evangélico

Ant: En Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: En Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él.

Preces

Demos gloria y honra a Cristo, que puede salvar definitivamente a los que, por medio de él, se acercan a Dios, porque vive siempre para interceder en favor nuestro.

  • Te pedimos que todos los hombres, especialmente los alejados y los no creyentes, encuentren en Cristo el camino que conduce hacia la salvación.
  • Mueve, Señor, los corazones de aquellos que han participado en el último retiro de Bartimeo, que de él obtengan abundantes frutos espirituales.
  • En el día de la infancia misionera te pedimos Señor que suscites en los jóvenes el impulso de evangelizar, llevar a Dios a los demás y ayudar a los más necesitado desde la vocación misionera.
  • Por cuantos están dedicados a la formación de los seminaristas: para que llenos del Espíritu de Dios iluminen a los candidatos al Sacerdocio y sostengan su fidelidad a la vocación recibida.
  • Por todas las familias cristianas, para que vivan a la luz de la Palabra de Dios y fomenten en sus hijos la vocación cristiana.
  • Te pedimos, Señor, que haya numerosos jóvenes capaces de oír tu invitación a seguirte más de cerca y decir «sí» a la misión para la que han sido creados.
  • Oremos por los seminaristas de los seminarios Mayor y Menor, para que el Espíritu Santo les ayude a discernir sus vocaciones y puedan ver en sus vidas las maravillas de Dios.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Final

Dios todopoderoso, que gobiernas a un tiempo cielo y tierra, escucha paternalmente la oración de tu pueblo y haz que los días de nuestra vida se fundamenten en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Espíritu de Dios

Espíritu de Dios, Espíritu Santo (2)

Mi alma tiene sed de ti, mi alma tiene sed. (2)

Espíritu Santo ven a arder,

derrama tu fuego y tu poder.

Actúa en mí (3).

Estás derramando la unción aquí (4).

Señor que florezca tu justicia

Señor, que florezca tu justicia, y tu paz empape la tierra.

Oh Dios, que florezca tu justicia, y se llene nuestra vida de ti.

Alma misionera

Señor, toma mi vida nueva
Antes de que la espera
Desgaste años en mí

Estoy dispuesto a lo que quieras
No importa lo que sea
Tú llámame a servir

Llévame donde los hombres
Necesiten Tus palabras
Necesiten mis ganas de vivir
Donde falte la esperanza
Donde falte la alegría
Simplemente, por no saber de ti

Te doy
Mi corazón sincero
Para gritar sin miedo
Lo bello que es Tu amor

Señor, tengo alma misionera
Condúceme a la tierra
Que tenga sed de Dios

Llévame donde los hombres
Necesiten Tus palabras
Necesiten Tus ganas de vivir
Donde falte la esperanza
Donde falte la alegría
Simplemente, por no saber de ti

Y así, en marcha iré cantando
Por calles predicando
Tu grandeza, Señor

Tendré, mis brazos sin cansancio
Tu historia entre mis labios
Y fuerza en la oración

Llévame donde los hombres
Necesiten Tus palabras
Necesiten mis ganas de vivir
Donde falte la esperanza
Donde falte la alegría
Simplemente, por no saber de ti

Llévame donde los hombres
Necesiten Tus palabras
Necesiten mis ganas de vivir
Donde falte la esperanza
Donde falte la alegría
Simplemente, por no saber de ti.

Incensación

Adorad postrados este Sacramento.
Cesa el viejo rito, se establece el nuevo.
Dudan los sentidos y el entendimiento:
que la fe lo supla con asentimiento.

Himnos de alabanza, bendición y obsequio;
por igual la gloria y el poder y el reino
al eterno Padre con el Hijo eterno,
y al divino Espíritu que procede de ellos.

Reserva

Laudate omnes gentes, Laudate Dominum.

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