Oración vocacional III de Adviento

Exposición

Proclamemos el reino de la vida,

aclamemos el triunfo del Señor,

celebremos ya todos reunidos

el banquete del Pan y del Amor.

¡Cristo, luz de los pueblos, aleluya!

¡Cristo, luz de los pueblos, pascua y liberación! 
Por todos los caminos de la tierra, llegamos hacia ti.

Cargados de pesares y esperanzas, te buscamos a ti,

Tu mesa es nuestro mundo,tu pan multiplicaste,el vino nos alegra el corazón.

¡Cristo, luz de los pueblos, aleluya!

¡Cristo, luz de los pueblos, pascua y liberación!

Inicio

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)

V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya 
Himno

VIVID ALEGRES, EL SEÑOR ESTÁ CERCA,
VIVID ALEGRES, EL SEÑOR ESTÁ CERCA.
VIVID ALEGRES, EL SEÑOR VIENE YA,
Y NOS SALVARÁ, Y NOS SALVARÁ,
Y NOS SALVARÁ.
Valor, no temáis
que el Señor viene ya,
y nos salvará,
y nos salvará,
y nos salvará.
VIVID ALEGRES, EL SEÑOR ESTÁ CERCA,
VIVID ALEGRES, EL SEÑOR ESTÁ CERCA.
VIVID ALEGRES, EL SEÑOR VIENE YA,
Y NOS SALVARÁ, Y NOS SALVARÁ,
Y NOS SALVARÁ.

Primer Salmo

Ant: Mirad: vendrá el Señor para sentarse con los príncipes en un trono de gloria. 

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies».
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora».

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso, levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Mirad: vendrá el Señor para sentarse con los príncipes en un trono de gloria.

Segundo Salmo

Ant: Destilen los montes alegría y los collados justicia, porque con poder viene el Señor, luz del mundo. 

Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman.

Esplendor y belleza son su obra,
su generosidad dura por siempre;
ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente.

Él da alimento a sus fieles,
recordando siempre su alianza;
mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
dándoles la heredad de los gentiles.

Justicia y verdad son las obras de sus manos,
todos sus preceptos merecen confianza:
son estables para siempre jamás,
se han de cumplir con verdad y rectitud.

Envió la redención a su pueblo,
ratificó para siempre su alianza,
su nombre es sagrado y temible.

Primicia de la sabiduría es el temor del Señor,
tienen buen juicio los que lo practican;
la alabanza del Señor dura por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Destilen los montes alegría y los collados justicia, porque con poder viene el Señor, luz del mundo.

Cántico NT

Ant: Llevemos una vida honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos, la venida del Señor. 

Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios,
porque sus juicios son verdaderos y justos.
Aleluya.

Aleluya.
Alabad al Señor, sus siervos todos,
los que le teméis, pequeños y grandes.
Aleluya.

Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo,
alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
Aleluya.

Aleluya.
Llegó la boda del Cordero,
su esposa se ha embellecido.
Aleluya.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Llevemos una vida honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos, la venida del Señor.

Lectura Bíblica

Pero el ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría y gozo, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos hijos de Israel al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto»

V/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

V/. Danos tu Salvación.

R/. Tu misericordia.

V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Cántico Evangélico

Ant: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?» «Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo: los ciegos ven, los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia la Buena Noticia.» Aleluya.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?» «Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo: los ciegos ven, los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia la Buena Noticia.» Aleluya.

Preces

Oremos a Jesucristo, nuestro redentor, que es camino, verdad y vida de los hombres:

  • Te pedimos Señor por el Papa Francisco, por nuestro obispo José y por todos los sacerdotes de nuestra diócesis, para que sean ejemplo y luz para todos los cristianos.
  • Te pedimos Señor por nuestro seminario mayor, para que en este camino de discernimiento y formación en el que están, lo sepan vivir con alegría y humildad.
  • Te pedimos Señor por el seminario menor, para que los jóvenes que allí se preparan sean capaces de discernir la vocación a las que Dios les llama.
  • Te pedimos Señor por todas las familias cristianas para que encuentren un ejemplo de amor y fraternidad en la Sagrada Familia de Nazaret y para que vivan conforme a tu enseñanzas, para así ser cantera de futuras vocaciones.
  • Te pedimos Señor por los jóvenes de nuestra diócesis, para que sean valientes y te anuncien en cada una de sus realidades.
  • Te pedimos Señor por los frutos del retiro de Emaús que se ha celebrado este fin de semana

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Final

Estás viendo, Señor, cómo tu pueblo espera con fe la fiesta del nacimiento de tu Hijo; concédenos llegar a la Navidad, fiesta de gozo y salvación, y poder celebrarla con alegría desbordante. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos

Amén.

Mi Cristo, mi Rey

Mi Cristo, mi Rey
Nadie es como Tú
Toda mi vida
Quiero exaltar
Las maravillas de Tu amor

Consuelo, refugio
Torre de fuerza y poder
Todo mi ser, lo que yo soy
Nunca cese de adorar

Cante al Señor toda la creación
Honra y poder, majestad sea al Rey
Montes caerán y el mar rugirá
Al sonar de Tu nombre

Canto con gozo al mirar Tu poder
Por siempre yo te amaré y diré
Incomparables promesas me das, Señor

Cristo Jesús

Cristo Jesús, mi luz interior, que las tinieblas en mi no tengan voz;

Cristo Jesús, disipa mis sombras y que en mi solo hable tu amor.

El vendrá y te salvará

Dile a quien sufre en su soledad:

no debes temer,

pues el Señor, tu Dios poderoso,

cuando invoques su nombre,

Él te salvará.

Él vendrá y te salvará. Él vendrá y te salvará.

Dile al cansado que Él pronto volverá.

Él vendrá y te salvará.

Él vendrá y te salvará, Él vendrá y te salvará.

Alza tus ojos hoy, Él te levantará.

Él vendrá y te salvará.

Dile a quien tiene herido el corazón: no pierdas la fe,

pues el Señor, tu Dios, con su gran amor,

cuando invoques su nombre,

Él te salvará.

Él vendrá y te salvará, Él vendrá y te salvará.

Dile al cansado que el pronto volverá,

Él vendrá y te salvará.

Él vendrá y te salvará, Él vendrá y te salvará.

Alza tus ojos hoy, Él te levantará,

Él vendrá y te salvará

Es refugio en el peligro,

nuestro escudo en la tormenta,

fortaleza en el sufrimiento,

defensa en la guerra es.

¡Fuerte es!

Él vendrá y te salvará.

Incensación

No adoréis a nadie, a nadie más que a Él,

no adoréis a nadie, a nadie más que a Él,

no adoréis a nadie, a nadie más,

no adoréis a nadie, a nadie más,

no adoréis a nadie, a nadie más que a Él.

Porque solo Él os puede sostener. Porque solo Él os puede sostener

no adoréis a nadie, a nadie más,

no adoréis a nadie, a nadie más,

no adoréis a nadie, a nadie más que a Él.

Reserva

Laudate omnes gentes, Laudate Dominum.

2 comentarios de “Oración vocacional III de Adviento”

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