Oración Vocacional I de Adviento

Exposición

Cantemos al Amor de los amores,
cantemos al Señor.
Dios está aquí; venid adoradores,
adoremos a Cristo Redentor.

Gloria a Cristo Jesús;
Cielos y tierra, bendecid al Señor;
honor y gloria a ti, rey de la gloria,
amor por siempre a ti, Dios del amor.

Inicio

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)

V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya 

Himno

Ven, ven Señor no tardes
Ven, ven que te esperamos
Ven, ven Señor no tardes
Ven pronto Señor

El mundo muere de frío
El alma perdió el calor
Los hombres no son hermanos
El mundo no tiene amor

Ven, ven Señor no tardes
Ven, ven que te esperamos
Ven, ven Señor no tardes
Ven pronto Señor

Envuelto en sombría noche
El mundo sin paz no ve
Buscando va una esperanza
Buscando, Señor, la fe

Ven, ven Señor no tardes
Ven, ven que te esperamos
Ven, ven Señor no tardes
Ven pronto Señor

Al mundo le falta vida
Al mundo le falta luz
Al mundo le falta el cielo
Al mundo le faltas Tú

Ven, ven Señor no tardes
Ven, ven que te esperamos
Ven, ven Señor no tardes
Ven pronto Señor.

Primer Salmo

Ant: Hija de Sión, alégrate; salta de gozo, hija de Jerusalén. Aleluya. 

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies».
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora».

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso, levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Hija de Sión, alégrate; salta de gozo, hija de Jerusalén. Aleluya.

Segundo Salmo

Ant: Vendrá nuestro Rey, Cristo, el Señor: el Cordero de quien Juan anunció la venida. 

Cuando Israel salió de Egipto,
los hijos de Jacob de un pueblo balbuciente,
Judá fue su santuario,
Israel fue su dominio.

El mar, al verlos, huyó,
el Jordán se echó atrás;
los montes saltaron como carneros;
las colinas, como corderos.

¿Qué te pasa, mar, que huyes,
y a ti, Jordán, que te echas atrás?
¿Y a vosotros, montes, que saltáis como carneros;
colinas, que saltáis como corderos?

En presencia del Señor se estremece la tierra,
en presencia del Dios de Jacob;
que transforma las peñas en estanques,
el pedernal en manantiales de agua.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Vendrá nuestro Rey, Cristo, el Señor: el Cordero de quien Juan anunció la venida.

Cántico NT

Ant: Llego en seguida y traigo conmigo mi salario, para pagar a cada uno según sus propias obras. 

Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios,
porque sus juicios son verdaderos y justos.
Aleluya.

Aleluya.
Alabad al Señor, sus siervos todos,
los que le teméis, pequeños y grandes.
Aleluya.

Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo,
alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
Aleluya.

Aleluya.
Llegó la boda del Cordero,
su esposa se ha embellecido.
Aleluya.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Llego en seguida y traigo conmigo mi salario, para pagar a cada uno según sus propias obras.

Lectura Bíblica

Concede, pues, a tu siervo, un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal. Pues, cierto, ¿quién podrá hacer justicia a este pueblo tuyo tan inmenso?». Agradó al Señor esta súplica de Salomón. Entonces le dijo Dios: «Por haberme pedido esto y no una vida larga o riquezas para ti, por no haberme pedido la vida de tus enemigos sino inteligencia para atender a la justicia, yo obraré según tu palabra: te concedo, pues, un corazón sabio e inteligente, como no ha habido antes de ti ni surgirá otro igual después de ti. Te concedo también aquello que no has pedido, riquezas y gloria mayores que las de ningún otro rey mientras vivas. Y si caminas por mis sendas, guardando mis preceptos y mandamientos, como hizo David, tu padre, prolongaré los días de tu vida».

V/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

V/. Danos tu Salvación.

R/. Tu misericordia.

V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Cántico Evangélico

Ant: No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz a un hijo. Aleluya.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz a un hijo. Aleluya.

Preces

Oremos a Jesucristo, nuestro redentor, que es camino, verdad y vida de los hombres:

  • Te pedimos Señor por el seminario mayor para que todos los seminaristas que los forman tomando como ejemplo a la virgen María entreguen sus vidas con generosidad a los planes de Dios 
  • Te pedimos Señor por el seminario menor y por todos lo que los forman para que les ayudes a discernir su vocación y tengan la madurez necesaria para cumplir siempre el plan que Dios tiene pensado para ellos.
  • Te pedimos Señor por el rector y los formadores de nuestro seminario para que con la ayuda del Espíritu Santo sepan guiar a los seminaristas en su formación humana y espiritual. Y con su ejemplo lo lleven cada vez más a ti.
  • Te pedimos Señor por todos los chicos y chicas que están sintiendo la llamada a la vida sacerdotal y consagrada para que no tenga miedo a decir si como lo hizo María.
  • Te pedimos Señor por todas las familias cristianas para que encuentren un ejemplo de amor y fraternidad en la Sagrada Familia de Nazaret y para que viva conforme a tu enseñanzas, para así ser cantera de futuras vocaciones.
  • Te pedimos Señor por los frutos del pasado preseminario para que los jóvenes que en él participaron estén siempre dispuestos a cumplir tu voluntad.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Final

Dios todopoderoso, aviva en tus fieles, al comenzar el Adviento, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompañados por las buenas obras, para que, colocados un día a su derecha, merezcan poseer el reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

El Espíritu de Dios está en este lugar

El Espíritu de Dios está en este lugar
El Espíritu de Dios se mueve en este lugar
Está aquí para consolar
Está aquí para liberar
Está aquí para guiar, el Espíritu de Dios está aquí

Quédate en mí
Quédate en mí
Toca mi mente, mi corazón
Llena mi vida de tu amor
Quédate en mí
Santo Espíritu, quédate en mí.

Benedictus qui venit

Benedictus qui venit, benedictus qui venit, in nomine, in nomine, in nomine Domini.

Vengo a adorarte

Tú con tu luz, a las tinieblas bajaste;
gracias a ti, pude ver.
Por tu belleza, aprendí a adorarte,
y junto a ti quiero estar.

Vengo a adorarte, vengo a postrarme,
vengo a decir que eres mi Dios.
Sólo tú eres digno, eres adorable,
tan maravilloso, para mí.

Rey y Señor, cielo y tierra te exaltan
solo por tu gran amor,
humilde a tu creación viniste,
pobre te hiciste por mi.

Vengo a adorarte, vengo a postrarme,
vengo a decir que eres mi Dios.
Sólo tú eres digno, eres adorable,
tan maravilloso, para mí.

Incensación

Bendito, bendito, bendito sea Dios
Los ángeles cantan y alaban a Dios
Los ángeles cantan y alaban a Dios

Yo creo Jesús mío que estás en el altar
Oculto en la hostia te vengo a adorar
Oculto en la hostia te vengo a adorar

Reserva

De rodillas, Señor, ante el sagrario
que guarda cuanto queda de amor y de unidad.
Venimos con las flores de un deseo
Para que nos las cambies en frutos de Verdad:

Cristo en todas las almas
y en el mundo la paz,
Cristo en todas las almas
y en el mundo la paz.

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