Oración vocacional Domingo XXVII

CANTO DE EXPOSICIÓN

Pange lingua gloriosi

Corporis mysterium,

Sanguinisque pretiosi,

Quem in mundi pretium

Fructus ventris generosi,

Rex effudit gentium.

Nobis datus nobis natus

Ex intacta virgine,

Et in mundo conversatus,

Sparso verbi semine,

Sui moras incolatus

Miro clausit ordine.

In supreme nocte coenae

Recumbens cum fratribus,

Observata lege plena,

Cibis in legalibus,

Cibum turbae duodenae

Se dat suis manibus.

Verbum caro, panem verum

Verbo Carnem efficit:

Fitque Sanguis Christi merum

Et si sensus deficit,

Ad firmandum cor sincerum

Sola fides sufficit.

VISPERAS

INICIO 

† 

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:) 

V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.

R/. -Señor, date prisa en socorrerme. 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya 

HIMNO 

¿Qué ves en la noche,
dinos centinela?

Dios como un almendro
con la flor despierta;
Dios que nunca duerme
busca quien no duerma,
y entre las diez vírgenes
sólo hay cinco en vela.
¿Qué ves en la noche,
dinos centinela?

Gallos vigilantes
que la noche alertan.
Quien negó tres veces
otras tres confiesa,
y pregona el llanto
lo que el miedo niega.
¿Qué ves en la noche,
dinos centinela?

Muerto lo bajaban
a la tumba nueva.
Nunca tan adentro
tuvo al sol la tierra.
Daba el monte gritos,
piedra contra piedra.
¿Qué ves en la noche,
dinos centinela?

Vi los cielos nuevos
y la tierra nueva.
Cristo entre los vivos,
y la muerte muerta.
Dios en las criaturas,
¡y eran todas buenas! Amén.

PRIMER SALMO 

Salmo 109,1-5.7: El Mesías, Rey y Sacerdote 

Ant: Oráculo del Señor a mi Señor: «Siéntate a mi derecha». Aleluya. 

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies».
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora».

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso, levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Oráculo del Señor a mi Señor: «Siéntate a mi derecha». Aleluya. 

SEGUNDO SALMO 

Salmo 110: Grandes son las obras del Señor 

Ant: El Señor, piadoso y clemente, ha hecho maravillas memorables. Aleluya 

Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman.

Esplendor y belleza son su obra,
su generosidad dura por siempre;
ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente.

Él da alimento a sus fieles,
recordando siempre su alianza;
mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
dándoles la heredad de los gentiles.

Justicia y verdad son las obras de sus manos,
todos sus preceptos merecen confianza:
son estables para siempre jamás,
se han de cumplir con verdad y rectitud.

Envió la redención a su pueblo,
ratificó para siempre su alianza,
su nombre es sagrado y temible.

Primicia de la sabiduría es el temor del Señor,
tienen buen juicio los que lo practican;
la alabanza del Señor dura por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: El Señor, piadoso y clemente, ha hecho maravillas memorables. Aleluya. 

CÁNTICO NT 

Apocalipsis 19,1-7: Las bodas del Cordero 

Ant: Reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo. Aleluya. 

Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios,
porque sus juicios son verdaderos y justos.
Aleluya.

Aleluya.
Alabad al Señor, sus siervos todos,
los que le teméis, pequeños y grandes.
Aleluya.

Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo,
alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
Aleluya.

Aleluya.
Llegó la boda del Cordero,
su esposa se ha embellecido.
Aleluya.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo. Aleluya. 

LECTURA (Gn 12, 1-4a)

El Señor dijo a Abram: «Vete de tu tierra, y de tu patria, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. De ti haré una nación grande y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre; y sé tú una bendición. Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan. Por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra.» Marchó, pues, Abram, como se lo había dicho el Señor, y con él marchó Lot.

V/. Bendito eres, Señor, en la bóveda del cielo. 

R/. Bendito eres, Señor, en la bóveda del cielo. 

V/. Digno de gloria y alabanza por los siglos. 

R/. En la bóveda del cielo. 

V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. 

R/. Bendito eres, Señor, en la bóveda del cielo. 

CÁNTICO EVANGÉLICO 

Ant: Dejad que los niños se acerquen a mí; de los que son como ellos es el reino de Dios. 

† 

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar) 

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Dejad que los niños se acerquen a mí; de los que son como ellos es el reino de Dios. 

PRECES 

Invoquemos a Dios, nuestro Padre, que maravillosamente creó al mundo, lo redimió de forma más admirable aún y no cesa de conservarlo con amor:

  • Te pedimos Señor, por nuestro seminario mayor San Juan de Ávila; por nuestros seminaristas, para que les concedas fidelidad y alegría en la respuesta vocacional y se preparen con entusiasmo para un día servir a tu pueblo como pastores según el corazón de Cristo.
  • Te pedimos Señor, por el seminario menor San Juan Grande, para que los jóvenes que allí se preparan encuentren el camino al que tú les llamas.
  • Te pedimos Señor, por nuestro obispo José para que la grey de Asidonia-Jerez sea llevada a la santidad en sus miembros según la vocación de cada uno.
  • Te pedimos Señor, por los noviciados, las diversas casas de formación de las diferentes ordenes y congregaciones, para que, sepan formar a sus candidatos según sus carismas fundacionales.
  • Te pedimos Señor, por las familias cristianas, en especial las de nuestra diócesis, para que sean cantera de vocaciones a la vida sacerdotal, religiosa, misionera y familiar.
  • Te pedimos Señor, que nos envíes la luz de tu verdad, para que en todo momento sepamos seguir tu voluntad.

Fieles a la recomendación del Salvador, y siguiendo su divina enseñanza nos atrevemos a decir: 

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en la tentación,

y líbranos del mal. 

ORACIÓN 

Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso desbordas los méritos y deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia, para que libres nuestra conciencia de toda inquietud y nos concedas aun aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. 

Amén.

CANTOS

Ven ahora

Ven ahora, Santo Espíritu, ven y toma Tu lugar.

Somos Sión, Tú eres Rey, ven y úngenos, Señor,

ven ahora, ven a mi.

Cristo Jesús

Cristo Jesús, mi luz interior

Que las tinieblas en mí no tengan voz

Cristo Jesús, disipa mis sombras

Y que en mí solo hable tu amor

¿Qué sería?

¿Qué sería de mí si no me hubieras alcanzado?

¿Dónde estaría hoy si no me hubieras perdonado?

Tendría un vacío en mi corazón

Vagaría sin rumbo, sin dirección

Si no fuera por tu gracia y por tu amor

Si no fuera por tu gracia y por tu amor

Sería como un pájaro herido que se muere en el suelo

Sería como un ciervo que brama por agua en el desierto

Si no fuera por tu gracia y por tu amor

Si no fuera por tu gracia y por tu amor

INCENSACIÓN

Tantum ergo Sacramentum

Veneremur cernui:

Et antiquam documentum

Novo cedat ritui:

Praestet fides supplementum

Sensuum defectui.

Genitori, Genitoque

Laus et iubilatio,

Salus, honor, virtus quoque

Sit et benedictio:

Procedenti ab utroque

Compar sit laudatio.

Amen.

RESERVA

De rodillas, Señor, ante el sagrario

que guarda cuanto queda de amor y de unidad.

Venimos con las flores de un deseo

Para que nos las cambies en frutos de Verdad:

Cristo en todas las almas

y en el mundo la paz,

Cristo en todas las almas

y en el mundo la paz.

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