II Domingo de Cuaresma

EXPOSICIÓN

ANIMA CHRISTI, SANCTIFICAME
CORPUS CHRISTI, SALVAME.
SANGUIS CHRISTI, INEBRIAME
AQUA LATERIS CHRISTI, LAVAME.

Passio Christi, conforta me.
O bone Iesu, exaudi me.
Intra vulnera tua absconde me.

ANIMA CHRISTI, SANCTIFICAME
CORPUS CHRISTI, SALVAME.
SANGUIS CHRISTI, INEBRIAME
AQUA LATERIS CHRISTI, LAVAME.

Ne permittas a te me separari.
Ab hoste maligno defende me.
In hora mortis meæ voca me.

ANIMA CHRISTI, SANCTIFICAME
CORPUS CHRISTI, SALVAME.
SANGUIS CHRISTI, INEBRIAME
AQUA LATERIS CHRISTI, LAVAME.

Et iube me venire ad te,
ut cum sanctis tuis laudem te
per infinita sæcula sæculorum. Amen.

ANIMA CHRISTI, SANCTIFICAME
CORPUS CHRISTI, SALVAME.
SANGUIS CHRISTI, INEBRIAME
AQUA LATERIS CHRISTI, LAVAME.

VÍSPERAS

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)

V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya

HIMNO

Te damos gracias, Señor,
porque has depuesto la ira
y has detenido ante el pueblo
la mano que lo castiga.

Tú eres el Dios que nos salva,
la luz que nos ilumina,
la mano que nos sostiene
y el techo que nos cobija.

Y sacaremos con gozo
del manantial de la Vida
las aguas que dan al hombre
la fuerza que resucita.

Entonces proclamaremos:
«¡Cantadle con alegría!
¡El nombre de Dios es grande;
su caridad, infinita!

¡Que alabe al Señor la tierra!
Contadle sus maravillas.
¡Qué grande, en medio del pueblo,
el Dios que nos justifica!» Amén.

PRIMER SALMO

Salmo 109,1-5.7: El Mesías, Rey y Sacerdote

Ant: Extenderá el Señor el poder de tu cetro, entre esplendores sagrados.

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies».
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora».

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso, levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Extenderá el Señor el poder de tu cetro, entre esplendores sagrados.

SEGUNDO SALMO

Salmo 113 B: Himno al Dios verdadero

Ant: Adoramos a un solo Dios, que hizo el cielo y la tierra

No a nosotros, Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da la gloria,
por tu bondad, por tu lealtad.
¿Por qué han de decir las naciones:
«Dónde está su Dios»?

Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas:

Tienen boca, y no hablan;
tienen ojos, y no ven;
tienen orejas, y no oyen;
tienen nariz, y no huelen;

Tienen manos, y no tocan;
tienen pies, y no andan;
no tiene voz su garganta:
que sean igual los que los hacen,
cuantos confían en ellos.

Israel confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo.
La casa de Aarón confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo.
Los fieles del Señor confían en el Señor:
él su auxilio y su escudo.

Que el Señor se acuerde de nosotros y nos bendiga,
bendiga a la casa de Israel,
bendiga a la casa de Aarón;
bendiga a los fieles del Señor,
pequeños y grandes.

Que el Señor os acreciente,
a vosotros y a vuestros hijos;
benditos seáis del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
El cielo pertenece al Señor,
la tierra se la ha dado a los hombres.

Los muertos ya no alaban al Señor,
ni los que bajan al silencio.
Nosotros, sí, bendeciremos al Señor
ahora y por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Adoramos a un solo Dios, que hizo el cielo y la tierra.

CÁNTICO NT

1P 2,21b-24 (cfr): La pasión voluntaria de Cristo, el siervo de Dios

Ant: Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros.

Cristo padeció por nosotros,
dejándonos un ejemplo
para que sigamos sus huellas.

El no cometió pecado
ni encontraron engaño en su boca;
cuando lo insultaban,
no devolvía el insulto;
en su pasión no profería amenazas;
al contrario,
se ponía en manos del que juzga justamente.

Cargado con nuestros pecados, subió al leño,
para que, muertos al pecado,
vivamos para la justicia.
Sus heridas nos han curado.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros.

LECTURA BÍBLICA:

PROFECÍA DE JEREMÍAS

La palabra del Señor se me dirigió diciendo:

-Antes de plasmarte en el seno materno, te conocí, antes de que salieras de las entrañas, te consagré, te constituí en profeta de las naciones.

Respondí:

-¡Ay, Señor Dios mío! Si no sé hablar, que soy muy joven.

El Señor me contestó: -No digas que soy muy joven, porque allá donde te envíe, irás, y todo cuanto te ordene, lo dirás. No les tengas miedo, que Yo estoy contigo para librarte – oráculo del Señor-.

El Señor extendió su mano, tocó mi boca, tocó mi boca, y me dijo: -Pongo mis palabras en tu boca. Mira, hoy te he constituido sobre las naciones y los reinos, para arrancar y abatir, para destruir y arruinar, para edificar y plantar.

V/. Escúchanos Señor y ten piedad. Porque hemos pecado contra ti.

R/. Escúchanos Señor y ten piedad. Porque hemos pecado contra ti.

V/. Cristo, oye los ruegos de los que te suplican.

R/. Porque hemos pecado contra ti.

V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/. Escúchanos Señor y ten piedad. Porque hemos pecado contra ti.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant: No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.

PRECES

  • Te pedimos Señor, por el amor que tienes a su Iglesia, le concedas los pastores que necesita según tu corazón.
  • Te pedimos Señor, que suscites vocaciones a la vida religiosa, contemplativa, misionera y familiar, para que tu Palabra llegue a todos los rincones del mundo y estratos sociales.
  • Te pedimos Señor, por nuestro seminario mayor San Juan de Ávila; por nuestros seminaristas, para que les concedas fidelidad y alegría en la respuesta vocacional y se preparen con entusiasmo para un día servir a tu pueblo.
  • Te pedimos Señor, por el seminario menor San Juan Grande, para que los jóvenes que allí se preparan encuentren el camino al que el Señor les llama.
  • Te pedimos Señor, que nos concedas un obispo según tu corazón, para que pronto, pueda,pastorear la grey de Asidonia-Jerez.
  • Te pedimos Señor, que nos fortalezcas en este tiempo de pandemia y sepamos ver la palabra que tu nos quieres mostrar con ella, y si es tu voluntad, la superemos.

Terminemos nuestras preces con la oración que nos enseñó el Señor:

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

FINAL

Señor, Padre santo, tú que nos has mandado escuchar a tu Hijo, el predilecto, alimenta nuestro espíritu con tu palabra; así, con mirada limpia, contemplaremos gozosos la gloria de tu rostro. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

CANTOS

Adorad al cordero santo!

Adorad al cordero santo!
Adorad al supremo rey!
Adorad al cordero santo!
Adorad a jesús!

Y vuestras manos alzad
Y con canto adorad!
Y vuestras manos alzad
Ante su trono con gozo!
Hacia el cielo las manos alzad
Todo pueblo sabrá
Que unidos amamos al rey.

Christe Salvator

Christe Salvator,
Filius Patris,
Dona nobis pacem

Christe Salvator,
Filius Patris,
Dona nobis pacem

Christe Salvator,
Filius Patris,
Dona nobis pacem

En mi debilidad

En mi debilidad me haces fuerte,
en mi debilidad me haces fuerte,
solo en tu amor me haces fuerte,
solo en tu vida me haces fuerte,
en mi debilidad te haces fuerte en mí.

INCENSACIÓN

Ave verum

Resultado de imagen de Ave verum

Bendito sea Dios…

RESERVA

Jesu christe, in te confido

Jesu christe, in te confido

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