I Domingo de Cuaresma

EXPOSICIÓN

Pange lingua

Pange lingua gloriosi
Corporis mysterium,
Sanguinisque pretiosi,
Quem in mundi pretium
Fructus ventris generosi,
Rex effudit gentium.

Nobis datus nobis natus
Ex intacta virgine,
Et in mundo conversatus,
Sparso verbi semine,
Sui moras incolatus
Miro clausit ordine.

In supreme nocte coenae
Recumbens cum fratribus,
Observata lege plena,
Cibis in legalibus,
Cibum turbae duodenae
Se dat suis manibus.

Verbum caro, panem verum
Verbo Carnem efficit:
Fitque Sanguis Christi merum
Etsi sensus deficit,
Ad firmandum cor sincerum
Sola fides sufficit.

VÍSPERAS


(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)

V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amén.

HIMNO

En la noche, míranos

En la noche, míranos.

Danos tu mano, Señor.

Libra mis ojos de la muerte;
dales la luz, que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.

En la noche, míranos.
Danos tu mano, Señor.

Haz que mi pie vaya ligero.
Da de tu pan y de tu vaso
al que te sigue paso a paso
por lo más duro del sendero.

En la noche, míranos.
Danos tu mano, Señor.

Que yo comprenda, Señor mío,
al que se queja y retrocede;
que el corazón no se me quede
desentendidamente frío.

En la noche, míranos.
Danos tu mano, Señor.

Guarda mi fe del enemigo.
¡Tantos me dicen que estás muerto!…
Tú que conoces el desierto,
dame tu mano y ven conmigo.

En la noche, míranos.
Danos tu mano, Señor.

PRIMER SALMO

Salmo 109,1-5.7: El Mesías, Rey y Sacerdote

Ant: Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto.

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies».
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora».

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso, levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto.

SEGUNDO SALMO

Salmo 111: Felicidad del justo

Ant: Ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación.

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita.

En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo.

No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor,
hasta que vea derrotados a sus enemigos.

Reparte limosna a los pobres;
su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad.

El malvado, al verlo, se irritará,
rechinará los dientes hasta consumirse.
La ambición del malvado fracasará.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación.

CÁNTICO NT

1P 2,21b-24 (cfr): La pasión voluntaria de Cristo, el siervo de Dios

Ant: Mirad, estamos subiendo a Jerusalén y se va a cumplir todo lo que está escrito acerca del Hijo del hombre. 

Cristo padeció por nosotros,
dejándonos un ejemplo
para que sigamos sus huellas.

El no cometió pecado
ni encontraron engaño en su boca;
cuando lo insultaban,
no devolvía el insulto;
en su pasión no profería amenazas;
al contrario,
se ponía en manos del que juzga justamente.

Cargado con nuestros pecados, subió al leño,
para que, muertos al pecado,
vivamos para la justicia.
Sus heridas nos han curado.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Mirad, estamos subiendo a Jerusalén y se va a cumplir todo lo que está escrito acerca del Hijo del hombre.

LECTURA BÍBLICA: Isaías 6,6-9

Entonces voló hacia mí uno de los serafines con una brasa en la mano, que con las tenazas había
tomado de sobre el altar, y tocó mi boca y dijo: «He aquí que esto ha tocado tus labios: se ha
retirado tu culpa, tu pecado está expiado.»
Y percibí la voz del Señor que decía: «¿A quién enviaré? ¿y quién irá de parte nuestra»? Dije:
«Heme aquí: envíame.»
Dijo: «Ve y di a ese pueblo: «Escuchad bien, pero no entendáis, ved bien, pero no comprendáis.»

V/. Escúchanos Señor y ten piedad. Porque hemos pecado contra ti.

R/. Escúchanos Señor y ten piedad. Porque hemos pecado contra ti.

V/. Cristo, oye los ruegos de los que te suplican.

R/. Porque hemos pecado contra ti.

V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/. Escúchanos Señor y ten piedad. Porque hemos pecado contra ti.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant: Vela sobre nosotros, Salvador eterno, sé tú nuestro protector; que no nos sorprenda el tentador astuto.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Vela sobre nosotros, Salvador eterno, sé tú nuestro protector; que no nos sorprenda el tentador astuto.

PRECES

  1. Te pedimos señor que toques el corazón de muchos jóvenes que estén dispuestos a perder
    su vida por el anuncio del evangelio
  2. Te pedimos señor por todos aquellos a los que tú llamas, que el demonio no les robe la certeza del amor de Dios en su vida y la belleza de entregar la vida.
  3. Te pedimos señor por los seminaristas, que tú nos concedas la fe, el don de la entrega, la
    gracia de la comunión y el discernimiento de tu voluntad.
  4. Te pedimos también señor por todos los bienhechores, por todos aquellos que piensen sus
    bienes el servicio de la Iglesia. Que tú les devuelvas el cuento por uno en el presente y la Vida
    Eterna
  5. Te pedimos señor por todos los enfermos de esta pandemia, para que tu te hagas el
    encontradizo con ellos en medio de su enfermedad
  6. Te pedimos que nos envíes un Obispo según tu corazón.

Concluyamos nuestra súplica con la oración que el mismo Señor nos enseñó:

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal

Amén.

FINAL

Al celebrar un año más la santa Cuaresma, concédenos, Dios todopoderoso, avanzar en la inteligencia del misterio de Cristo y vivirlo en su plenitud. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

CANTOS

Quiero alabarte

Quiero alabarte, más y más aún (2)

Buscar tu voluntad, tu gracia conocer,

quiero alabarte.

Quiero seguirte, más y más aún (2)

Buscar tu voluntad, tu gracia conocer,

quiero seguirte.

En nuestra oscuridad

En nuestra oscuridad

Enciende la llama de tu amor, Señor,

De tu amor, Señor.

Arranca de mi pecho

Arranca de mi pecho

el corazón de piedra.

Arranca de mi pecho

el corazón de piedra.

Y pon, en su lugar,

un corazón de carne

que te sepa alabar,

que sea para adorarte.

Arranca de mi pecho el corazón de piedra.

Arranca de mi pecho el corazón de piedra.

INCENSACIÓN

Tantum ergo

Tantum ergo Sacramentum
Veneremur cernui:
Et antiquam documentum
Novo cedat ritui:
Praestet fides supplementum
Sensuum defectui.

Genitori, Genitoque
Laus et iubilatio,
Salus, honor, virtus quoque
Sit et benedictio:
Procedenti ab utroque
Compar sit laudatio.
Amen.

Bendito sea Dios…

RESERVA

Adoramus te, Christe
Et benedicimus tibi
Quia per sanctam crucem tuam
Redemisti mundum
Qui passus es pro nobis
Domine, Domine, miserere nobis

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