V Domingo del Tiempo Ordinario

EXPOSICIÓN

Cantemos al Amor de los Amores

Cantemos al Amor de los Amores
cantemos al Señor,
Dios está aquí, ¡venid adoradores,
adoremos, a Cristo Redentor!

¡Gloria a Cristo Jesús,
cielos y tierra, bendecid al señor
honor y gloria a Ti, rey de la gloria
amor por siempre a Ti
Dios del Amor!

VÍSPERAS


(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)

V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amén. Aleluya 

HIMNO

Quédate con nosotros,
la noche está cayendo.

¿Cómo te encontraremos
al declinar el día,
si tu camino no es nuestro camino?
Detente con nosotros;
la mesa está servida,
caliente el pan y envejecido el vino.

¿Cómo sabremos que eres
un hombre entre los hombres,
si no compartes nuestra mesa humilde?
Repártenos tu cuerpo,
y el gozo irá alejando
la oscuridad que pesa sobre el hombre.

Vimos romper el día
sobre tu hermoso rostro,
y al sol abrirse paso por tu frente.
Que el viento de la noche
no apague el fuego vivo
que nos dejó tu paso en la mañana.

Arroja en nuestras manos,
tendidas en tu busca,
las ascuas encendidas del Espíritu;
y limpia, en lo más hondo
del corazón del hombre,
tu imagen empañada por la culpa.
(Del himnario latino: Lucis creator optime):

Hacedor de la luz: Tú que creaste
La que brilla en los días de este suelo.
y que mediante sus primeros rayos
Diste principio al universo entero;

Tú que nos ordenaste llamar día
Al tiempo entre la aurora y el ocaso,
Ahora que la noche se aproxima
Oye nuestra oración y nuestro llanto.

Que cargados con todas nuestras culpas
No perdamos el don de la otra vida,
Al no pensar en nada duradero
Y al continuar pecando todavía.

Y que evitando todo lo dañoso,
Y a cubierto de todo lo perverso,
Empujemos las puertas celestiales
Y arrebatemos el eterno premio.

Escucha nuestra voz, piadoso Padre,
Que junto con tu Hijo Jesucristo
Y con el Santo Espíritu Paráclito
Reinas y reinarás en todo siglo.

Amén.

PRIMER SALMO

Salmo 109,1-5.7: El Mesías, Rey y Sacerdote

Ant: Desde Sión extenderá el Señor el poder de su cetro, y reinará eternamente. Aleluya.

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies».
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora».

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso, levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Desde Sión extenderá el Señor el poder de su cetro, y reinará eternamente. Aleluya.

SEGUNDO SALMO

Salmo 113 A: Israel librado de Egipto: las maravillas del Éxodo

Ant: En presencia del Señor se estremece la tierra. Aleluya.

Cuando Israel salió de Egipto,
los hijos de Jacob de un pueblo balbuciente,
Judá fue su santuario,
Israel fue su dominio.

El mar, al verlos, huyó,
el Jordán se echó atrás;
los montes saltaron como carneros;
las colinas, como corderos.

¿Qué te pasa, mar, que huyes,
y a ti, Jordán, que te echas atrás?
¿Y a vosotros, montes, que saltáis como carneros;
colinas, que saltáis como corderos?

En presencia del Señor se estremece la tierra,
en presencia del Dios de Jacob;
que transforma las peñas en estanques,
el pedernal en manantiales de agua.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: En presencia del Señor se estremece la tierra. Aleluya.

CÁNTICO NT

Apocalipsis 19,1-7: Las bodas del Cordero

Ant: Reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo. Aleluya.

Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios,
porque sus juicios son verdaderos y justos.
Aleluya.

Aleluya.
Alabad al Señor, sus siervos todos,
los que le teméis, pequeños y grandes.
Aleluya.

Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo,
alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
Aleluya.

Aleluya.
Llegó la boda del Cordero,
su esposa se ha embellecido.
Aleluya.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo. Aleluya.

LECTURA BÍBLICA

16El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! 17Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi paga. Pero, si lo hago a pesar mío, es porque me han encargado este oficio. 18Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la predicación del Evangelio. 19Porque, siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles.

V/. Bendito eres, Señor, en la bóveda del cielo.

R/. Bendito eres, Señor, en la bóveda del cielo.

V/. Digno de gloria y alabanza por los siglos.

R/. En la bóveda del cielo.

V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/. Bendito eres, Señor, en la bóveda del cielo.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant: Para eso he salido, para traer a todos el mensaje de la salvación.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Para eso he salido, para traer a todos el mensaje de la salvación.

PRECES

  • Te pedimos Señor por las vocaciones sacerdotales, por todos los llamados al ministerio sacerdotal; que tu espíritu les conceda la valentía para responder y perseverar según tu voluntad.
  • Te pedimos Señor por los seminaristas de nuestra diócesis; que sigan cada día agradeciendo el don de la vocación, para seguirte mansos y humildes de corazón.
  • Te pedimos Señor por el rector de nuestro seminario, el formador, y todos los sacerdotes que ejercen su ministerio en nuestra diócesis, para que su ejemplo siga moviendo los corazones jóvenes en busca de respuestas a lo que Dios les pide.
  • Te pedimos Señor por los chicos que se forman en el Seminario Menor, para que, si Dios les llama, tengan la madurez y el arrojo suficientes de decirte sí, como María.
  • Te pedimos Señor por las familias de los seminaristas, para que acojan con alegría y generosidad su vocación, y sigan siendo cauce del amor de Dios en sus vidas.
  • Te pedimos Señor por el fin de la pandemia, por todos los que se han visto afectados por ella, por los difuntos que ha dejado, para que este tiempo de cruz en el mundo pueda dar frutos de conversión y vocación cristiana.

Concluyamos nuestra súplica con la oración que el mismo Señor nos enseñó:

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal

Amén.

FINAL

Vela, Señor, con amor continuo sobre tu familia; protégela y defiéndela siempre, ya que sólo en ti ha puesto su esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CANTOS

Te alabo, te alabo en verdad.

Aún en la tormenta aun cuando arrecia el mar
te alabo, te alabo en verdad.

Aun lejos de los míos;
aun en mi soledad,
te alabo; te alabo en verdad.

Pues solo a ti te tengo,
pues Tú eres mi heredad.
te alabo, te alabo en verdad.

Aún en la tormenta aun cuando arrecia el mar
te alabo, te alabo en verdad.

Aún sin muchas palabras
aun cuando no se alabar
te alabo, te alabo en verdad.

Pues solo a ti te tengo
pues tu eres mi heredad
te alabo, te alabo en verdad.

De noche iremos, de noche

De noche iremos, de noche
Que para encontrar la fuente
Sólo la sed nos alumbra
Sólo la sed nos alumbra.

Al amor más sincero
Al amor más sincero; al Amor sin fronteras,
al Amor que dio su vida por amor,
lo encontré un día cualquiera.
Y a ese Amor tan sincero,
a ese Amor sin fronteras,
a ese Amor que dio su vida
por amor le entregué mi vida entera.

INCENSACIÓN

Bendito sea Dios

¡Bendito, bendito, bendito sea Dios!
Los ángeles cantan y alaban a Dios.
Los ángeles cantan y alaban a Dios.

Yo creo Jesús mío que estás en el alta.
Oculto en la Hostia, te vengo a adorar.
Oculto en la ostia te vengo a adorar.

¡Bendito, bendito, bendito sea Dios!
Los ángeles cantan y alaban a Dios.
Los ángeles cantan y alaban a Dios.

Canten cielos y tierra a una sola voz. ¡Bendito, bendito sea Dios!

¡Bendito, bendito, bendito sea Dios!
Los ángeles cantan y alaban a Dios.
Los ángeles cantan y alaban a Dios.

Bendito sea Dios…

RESERVA

Nada nos separará,
Nada nos separará,
Nada nos separará,
del Amor de Dios.

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