VIGILIA DE ORDENACIONES

EXPOSICIÓN

Cantemos al Amor de los Amores

Cantemos al Amor de los Amores
cantemos al Señor,
Dios está aquí, ¡venid adoradores,
adoremos, a Cristo Redentor!

¡Gloria a Cristo Jesús,
cielos y tierra, bendecid al señor
honor y gloria a Ti, rey de la gloria
amor por siempre a Ti
Dios del Amor!

VÍSPERAS

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)

V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.

V/. –Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R/. –Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya 


HIMNO

En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma; pero, al verte, mis ojos van y vienen
de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?

Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mi todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y sólo pido no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta. Amén.

Salmo 40: Oración de un enfermo

Ant: Sáname, Señor, porque he pecado contra ti. 

Dichoso el que cuida del pobre y desvalido;
en el día aciago lo pondrá a salvo el Señor.

El Señor lo guarda y lo conserva en vida,
para que sea dichoso en la tierra,
y no lo entrega a la saña de sus enemigos.

El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor,
calmará los dolores de su enfermedad.

Yo dije: «Señor, ten misericordia,
sáname, porque he pecado contra ti.»

Mis enemigos me desean lo peor:
«A ver si se muere, y se acaba su apellido.»

El que viene a verme habla con fingimiento,
disimula su mala intención,
y, cuando sale afuera, la dice.

Mis adversarios se reúnen a murmurar contra mí,
hacen cálculos siniestros:
«Padece un mal sin remedio,
se acostó para no levantarse.»

Incluso mi amigo, de quien yo me fiaba,
que compartía mi pan,
es el primero en traicionarme.

Pero tú, Señor, apiádate de mí,
haz que pueda levantarme,
para que yo les dé su merecido.

En esto conozco que me amas:
en que mi enemigo no triunfa de mí.

A mí, en cambio, me conservas la salud,
me mantienes siempre en tu presencia.

Bendito el Señor, Dios de Israel,
ahora y por siempre. Amén, amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

AntSáname, Señor, porque he pecado contra ti.

Salmo 45: Dios, refugio y fortaleza de su pueblo

Ant: El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.

Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar.

Que hiervan y bramen sus olas,
que sacudan a los montes con su furia:

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.

Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora.

Los pueblos se amotinan, los reyes se rebelan;
pero él lanza su trueno, y se tambalea la tierra.

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra:

Pone fin a la guerra hasta el extremo del orbe,
rompe los arcos, quiebra las lanzas,
prende fuego a los escudos.

«Rendíos, reconoced que yo soy Dios:
más alto que los pueblos, más alto que la tierra.»

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Apocalipsis 15, 3-4: Himno de adoración

AntVendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, Señor. 

Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,
y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

AntVendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, Señor.

Lectura Bíblica Rm 15,1-3

Nosotros, los robustos, debemos cargar con los achaques de los endebles y no buscar lo que nos agrada. Procuremos cada uno dar satisfacción al prójimo en lo bueno, mirando a lo constructivo. Tampoco Cristo buscó su propia satisfacción; al contrario, como dice la Escritura: «Las afrentas con que te afrentaban cayeron sobre mí.»

V/. Cristo nos amó y nos ha librado por su sangre.

R/. Cristo nos amó y nos ha librado por su sangre.

V/. Nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios.

R/. Por su sangre.

V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/. Cristo nos amó y nos ha librado por su sangre.

Cántico Evangélico

AntEl Señor nos auxilia a nosotros, sus siervos, acordándose de su misericordia.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

AntEl Señor nos auxilia a nosotros, sus siervos, acordándose de su misericordia.

Preces

Bendigamos a Dios, que mira propicio los deseos de los necesitados y a los hambrientos los colma de bienes; digámosle confiados:

Muéstranos, Señor, tu misericordia

  • – Señor, Padre lleno de amor, te pedimos por todos los miembros de la Iglesia que sufren:
    acuérdate que, por ellos, Cristo, cabeza de la Iglesia, ofreció en la cruz el verdadero sacrificio vespertino.
  • – Libra a los encarcelados, ilumina a los que viven en tinieblas, sé la ayuda de las viudas y de los huérfanos,
    y haz que todos nos preocupemos de los que sufren.
  • – Concede a tus hijos la fuerza necesaria
    para resistir las tentaciones del Maligno.
  • – Acude en nuestro auxilio, Señor, cuando llegue la hora de nuestra muerte:
    que seamos fieles hasta el fin y dejemos este mundo en tu paz.
  • – Conduce a los difuntos a la luz donde tú habitas,
    para que puedan contemplarte eternamente.
  • Te pedimos Señor por nuestros compañeros Kevyn y Diego, que van a ser ordenados sacerdotes, para que Tú les concedas configurar sus vidas con el misterio de la cruz.
  • Te pedimos Señor por nuestros compañeros Jorge y Daniel, que van a ser ordenados diáconos, para que Tú les concedas el servirte a ti y a los hermanos según la verdad de tu evangelio.
  • Te damos gracias Señor por las familias de los ordenandos y te pedimos que Tú les concedas la gracia de acoger con alegría la vocación a la que sus hijos han sido llamados.
  • Te pedimos Señor por las parroquias a las que han sido destinados nuestros compañeros, para que Tú siempre vayas por delante en los planes pastorales y le concedas la comunión con el pueblo santo de Dios.

Fieles a la recomendación del Salvador, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Final

Te pedimos, Señor, que los que hemos sido aleccionados con los ejemplos de la pasión de tu Hijo estemos siempre dispuestos a cargar con su yugo llevadero y con su carga ligera. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CANTO

Eres tu mi vida

Eres tu mi vida, no tengo nada más. Eres mi camino, eres mi verdad. Siguiendo tu palabra yo caminaré, mientras tenga aliento hágase tu voluntad. No tendré mas miedo ya, si conmigo estás. Quédate conmigo Señor.

En ti creo, Cristo, nacido de María. Hijo eterno y santo, hombre como yo. Vivo entre nosotros, muerto por amor. Una sola cosa, con el padre, hombre y Dios. te espera tu iglesia y se que cuando volverás abrirás el reino de Dios.

Eres Tú mi fuerza, no tengo nada más. tú que me liberas, tú que eres mi paz. Nada en esta vida nos separará. Yo sé que tu mano fuerte no me dejará. De todo peligro y mal me protegerás. Viviré en tu gracia y perdón.

Padre de la vida creemos en ti. En ti esperamos, hijo salvador. Ven entre nosotros Espíritu de amor. Tú de mil caminos una iglesia formarás. Y por mil caminos más nos enviarás para ser semilla de Dios.


Alma misionera

Señor toma mi vida nueva
antes de la espera
desgaste años en mí.
Estoy dispuesto a lo que quieras
no importa lo que sea
Tú llámame a servir

Llévame donde los hombres
necesiten tus palabras
necesiten mis ganas de vivir
donde falte la esperanza
donde falte la alegría
simplemente por no saber de Ti

Te doy mi corazón sincero
para gritar sin miedo
lo bello que es tu amor.
Señor tengo alma misionera
condúceme a la tierra
que tenga sed de Tí

Estribillo

Y así en marcha iré cantando
por calles predicando
tu grandeza señor.
Tendré
Mis brazos sin cansancio
Tu historia entre mis labios
Y fuerza en la oración

Estribillo


Perfume a tus pies

Cuando pienso en tu amor
Y en tu fidelidad
No puedo hacer más que postrarme
Y adorar
Y cuando pienso en como he sido
Y hasta donde me has traído
Me asombro de ti

No me quiero conformar
He probado y quiero más

Yo quiero enamorarme más de ti
Enséñame a amarte y a vivir
Conforme a tu justicia y tu verdad
Con mi vida quiero adorar
Todo lo que tengo y lo que soy
Todo lo que he sido te lo doy
Que mi vida sea para Tí
Como un perfume a tus pies

Cuando pienso en tu cruz
Y en todo lo que has dado
Tu sangre por mi
Por borrar mi pecado
Y cuando pienso en tu mano
Hasta aqui hemos llegado
Por tu fidelidad

No me quiero conformar
He probado y quiero mas

Yo quiero enamorarme mas de ti
Enseñame a amarte y a vivir
Conforme a tu justicia y tu verdad
Con mi vida quiero adorar
Todo lo que tengo y lo que soy
Todo lo que he sido te lo doy
Que mi vida sea para Tí
Como un perfume a tus pies


Me has seducido Señor

Señor no soy nada
Porque me has llamado
Has pasado por mi puerta y bien sabes
Que soy pobre y soy débil
Porque te has fijado en mí

Me has seducido Señor, con tu mirada
Me has hablado al corazón y me has querido
Es imposible conocerte y no amarte
Es imposible amarte y no seguirte
Me has seducido Señor

Señor yo te sigo
Y quiero darte lo que pides
Y aunque hay veces que me cuesta darlo todo
Tú lo sabes
Yo soy tuya
Camina señor junto a mí

Me has seducido Señor, con tu mirada
Me has hablado al corazón y me has queria
Es imposible conocerte y no amarte
Es imposible amarte y no seguirte
Me has seducido Señor

Señor hoy tu nombre
Es más que una palabra
Es tu voz que resuena en mi interior
Y me habla en el silencio
Que quieres que haga por ti

Me has seducido Señor, con tu mirada
Me has hablado al corazón y me has querido
Es imposible conocerte y no amarte
Es imposible amarte y no seguirte
Me has seducido Señor (BIS)

INCENSACIÓN

No adoréis a nadie, a nadie más que a Él, no adoréis a nadie, a nadie más que a Él, no adoréis a nadie, a nadie más, no adoréis a nadie, a nadie más, no adoréis a nadie, a nadie más que a Él.

Porque solo Él os puede sostener…

No fijéis los ojos en nadie más que en Él…

Bendito sea Dios…

RESERVA

Tú vale mucho más que todo el oro. Tú eres el aire que respiro. Mi razón, lo primero, lo mejor que me ha pasado, mi Señor.

1 comentario de “VIGILIA DE ORDENACIONES”

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