Vísperas XII Domingo Tiempo Ordinario

Exposición

Pange lingua gloriosi
Corporis mysterium,
Sanguinisque pretiosi,
Quem in mundi pretium
Fructus ventris generosi,
Rex effudit gentium.

Nobis datus nobis natus
Ex intacta virgine,
Et in mundo conversatus,
Sparso verbi semine,
Sui moras incolatus
Miro clausit ordine.

In supreme nocte coenae
Recumbens cum fratribus,
Observata lege plena,
Cibis in legalibus,
Cibum turbae duodenae
Se dat suis manibus.

Verbum caro, panem verum
Verbo Carnem efficit:
Fitque Sanguis Christi merum
Etsi sensus deficit,
Ad firmandum cor sincerum
Sola fides sufficit.

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)

V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya 


Himno

Como una ofrenda de la tarde,
elevamos nuestra oración;
con el alzar de nuestras manos,
levantamos el corazón.

Al declinar la luz del día,
que recibimos como don,
con las alas de la plegaria,
levantamos el corazón.

Como una ofrenda de la tarde…

Haz que la senda de la vida
la recorramos con amor
y, a cada paso del camino,
levantemos el corazón.

Como una ofrenda de la tarde…

Cuando sembramos de esperanza,
cuando regamos con dolor,
con las gavillas en las manos,
levantemos el corazón.

Gloria a Dios Padre que nos hizo, gloria a Dios Hijo Salvador, gloria al Espíritu divino; Tres Personas y un solo Dios. Amén.

Primer Salmo

Ant: Yo mismo te engendré, entre esplendores sagrados, antes de la aurora. Aleluya. 

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies».
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora».

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso, levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Yo mismo te engendré, entre esplendores sagrados, antes de la aurora. Aleluya.

Segundo Salmo

Ant: Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados 

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita.

En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo.

No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor,
hasta que vea derrotados a sus enemigos.

Reparte limosna a los pobres;
su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad.

El malvado, al verlo, se irritará,
rechinará los dientes hasta consumirse.
La ambición del malvado fracasará.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados

Cántico

Ant: Alabad al Señor, sus siervos todos, pequeños y grandes. Aleluya 

Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios,
porque sus juicios son verdaderos y justos.
Aleluya.

Aleluya.
Alabad al Señor, sus siervos todos,
los que le teméis, pequeños y grandes.
Aleluya.

Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo,
alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
Aleluya.

Aleluya.
Llegó la boda del Cordero,
su esposa se ha embellecido.
Aleluya.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Alabad al Señor, sus siervos todos, pequeños y grandes. Aleluya

Lectura Bíblica

Del evangelio según San Juan

Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos.
Fijándose en Jesús que pasaba, dijo: “He aquí el Cordero de Dios”. Al oírle hablar
así, los dos discípulos siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que le seguían,
les preguntó: ¿qué buscáis?, ellos le respondieron: “Rabbí -que quiere decir
Maestro-, ¿dónde vives?, les respondió: “venid y lo veréis”. Fueron, pues, vieron
dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Era más o menos la hora décima.

V/. Nuestro Señor es grande y poderoso.

R/. Nuestro Señor es grande y poderoso.

V/. Su sabiduría no tiene medida.

R/. Es grande y poderoso.

V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/. Nuestro Señor es grande y poderoso.

Cántico Evangélico

Ant: No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma.

Preces

Alegrándonos en el Señor, de quien viene todo don.

1- Te pedimos Señor que nos concedas hombres que estén dispuesto a anunciar
siempre y en todo tiempo tu evangelio.
2-Te pedimos Señor por aquellos hombres que has elegido, para que puedan vivir
tu llamada a la santidad desde su vocación.
3- Te pedimos Señor por los jóvenes, para que encuentren en Ti el ideal de verdad
que llene su vida y confíen siempre en tu sagrado corazón.
4-Te pedimos Señor por los ministros de tu Iglesia, para que no desfallezcan en su
ministerio y sirvan con generosidad y gozo al pueblo que tu le encomendaste.
5-Te pedimos Señor por los formadores de nuestros seminarios, para que los
bendigas, les des fortaleza y los ilumines con tu espíritu por la gran labor que
realizan en nosotros.
6-Te pedimos Señor por todos los enfermos, especialmente los de esta pandemia,
para que sepan, como Tú, aceptar y abrazar la Cruz con alegría y amor, con la
esperanza puesta en la resurrección.
7-Te pedimos Señor por los seminaristas del seminario menor y mayor para que
seamos fieles a la vocación a la que nos llamas y sepamos decir “sí” como María.

Padre nuestro 

Final

(Sólo el sacerdote) Concédenos vivir siempre, Señor, en el amor y respeto a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.Amén.

Cantos de adoración

Adorar al Cordero Santo

Adorad al Cordero Santo. Adorad al supremo rey. Adorar al Cordero Santo. Adorad a Jesús.

Y vuestras manos alzad y con canto adorad. Y vuestras manos alzad ante su trono con gozo. Hasta el cielo las manos alzad, todo el pueblo sabrá que unidos amamos al Rey.

Jesu Christe, in te confido

(Jesucristo, en tí confío)

Eres tú mi vida

Eres tú mi Vida, no tengo nada más. Eres mi Camino, eres mi Verdad. Siguiendo tu Palabra yo caminaré, mientras teng aliento hágase tu voluntad. No tendré ás miedo ya, si conmigo estás. Quédate conmigo Señor.

En Ti creo Cristo, nacido de María. Hijo eterno y Santo, hombre como yo. Vivo entre nosotros, muerto por amor. Una sola cosa con el Padre, hombre y Dios. Te espera tu Iglesia y sé que cuando volverás, abrirás el reino de Dios.

Eres Tú mi fuerza, no tengo nada más. Tú que me liberas, Tú que eres mi paz. Nada en esta vida nos separará. Yo sé que tu mano fuerte no me dejará. De todo peligro y mal me protejerás. Viviré en tu gracia y perdón.

Padre de la Vida, creemos en Ti. En ti esperamos, Hijo Salvador. Ven entre nosotros Espíritu de Amor. Tú de mil caminos una Iglesia formarás. Y por mil caminos más nos enviarás para ser semilla de Dios.

Incensación

Tantum ergo Sacramentum
Veneremur cernui:
Et antiquam documentum
Novo cedat ritui:
Praestet fides supplementum
Sensuum defectui.

Genitori, Genitoque
Laus et iubilatio,
Salus, honor, virtus quoque
Sit et benedictio:
Procedenti ab utroque
Compar sit laudatio.
Amen

Bendito sea Dios…

Bendición Solemne

Reserva

Cantemos al Amor de los Amores
Cantemos al Señor,
Dios está aquí, ¡venid adoradores,
Adoremos,
¡A Cristo Redentor!


¡Gloria a Cristo Jesús!
Cielos y tierra, bendecid al Señor,
Honor y gloria a Ti, Rey de la gloria,
Amor por siempre a Ti,
¡Dios del Amor!

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